Receta de pan gallego para principiantes

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Inforetail presenta Trigo y Limpio
16 enero, 2020
receta pan gallego con harina gallega artesana de trigo callobre

Pan gallego de verdad: Hecho a mano y con harina gallega artesana

¿No sabes por dónde empezar? Aquí te traemos una receta fácil, pero te avisamos de que en Trigo y Limpio el ingrediente principal es el tiempo, y después la harina gallega.

En esta receta no se hace uso de amasadora, es todo manual para disfrutar del momento. No implica que si la utilizas el resultado cambie, lo importante es conseguir un pan sano y rico.

INGEDIENTES

MANOS A LA MASA

1º- Te aconsejamos utilizar la técnica del volcán (verter la harina en tu encimera, o bandeja amplia y hacerle un agujero o “cráter” en el medio en el que podamos añadir los ingredientes sin que se nos escapen).

En el cráter del volcán de harina ponemos la sal y vamos añadiendo poco a poco los 350 ml de agua . Es decir, añades una parte de agua, mezclas, vuelves a añadir otra parte de agua y vuelves a mezclar, y así las veces que quieras hasta agotar la totalidad de agua.

2º- Cuando agotes el agua, ahora es cuando integras la levadura (*), que al ser sólida te aconsejamos disolverla previamente con un poquito de agua, para añadirla así en estado líquido (que te resultará más fácil).

Amasa intensamente y con ganas. Puedes hacer intervalos y descansar (no te estreses vamos, amasar tranquilamente es terapéutico). El objetivo es integrarlo todo lentamente y conseguir una homogeneidad de la mezcla. 

3º- Ahora dejas la masa en reposo unas 2 horas, porque simplemente cuanto más tiempo, mejor (existen recetas con fermentaciones en frío de 24 horas, pero si eres principiante con esta conseguirás un buen resultado). Debes dejarla reposar tapada con una tela en un lugar templado y verás como crece ella sola. (Por templado o cálido se entiende cerca de una ventana que le de el sol, cerca de un radiador en invierno, o en una cocina cálida a puertas cerradas evitando las corrientes, pero nunca con un calor directo).

Para el reposo te recomendamos meter la masa en un bowl o recipiente untado con un poco de aceite para que no se pegue la masa. Te resultará más fácil de sacar y manipular luego. 

4º- Pasado el reposo, lo siguiente es formar la pieza o piezas (si vas a sacar varios panes más pequeños de una misma masa). El formado debe ser con más cuidado, porque al manipular ahora la masa verás que pierde parte del volumen que ganó durante el reposo. Eso es normal y por eso, después de formar en redondo, en barra o en la forma que tu quieras, debemos hacer un segundo reposo de 1 hora y 30 minutos (y de nuevo en un lugar cálido).

5º- Precalentamos el horno a 220 grados (con calor arriba y abajo, y sin ventilador activado).

Y te proponemos un truco: Mete en el horno una bandeja o recipiente vacío. Servirá para que se vaya calentando al ritmo del horno y llenarla de agua inmediatamente después de meter el pan, provocando así vapor dentro del horno, lo que favorecerá la expansión en la primera parte del horneado. 

6º- Después del segundo reposo y solo cuando el horno haya alcanzado los 220º, procedemos a hornear. Lo que también tiene su miga:

6.1- Primero coge la pieza con mimo para deformarla lo menos posible. Da igual la forma que le hayas dado, que antes de meterla al horno deberás hacerle un corte, lateral, o en cruz o lo que te diga tu panader@ gourmet interior. 

Es importante que coloques tu pan con cuidado justo encima de la bandeja de horno ya bastante caliente, porque así el pan subirá más.

6.2- Justo después de meter la pieza de pan, vierte abundante agua (a temperatura de grifo) en el recipiente/bandeja que te propusimos en el punto 5.

6.3- Inmediatamente después, baja a 200º la temperatura del horno (y si puedes, desactiva el calor arriba durante los primeros 15-20 minutos).

6.4- Retira la bandeja/recipiente que habías llenado de agua (y vuelve a activar el calor arriba si lo habías quitado). Coceremos en total durante 45-50 minutos a 200 grados.

7º- Al finalizar es muy importante dejarlo enfriar en rejilla, para que enfríe también por abajo y evitar que se humedezca. 

Por último, hay que presumir del pedazo pan que acabas de hacer y disfrutarlo con amig@s o familia. 


(*) La levadura fresca o prensada la consigues por tacos en el supermercado (al lado de las mantequillas), o también en tu panadería de confianza. También podrías utilizar levadura seca (como en polvo, granulada) pero las proporciones cambiarían: 10 gr de levadura fresca equivale a 3 gr de levadura seca (equivalencia del maestro Xavier Barriga).

Es importante no confundir la levadura seca con la levadura química, levadura Royal, polvos de hornear o impulsores. Es lo mismo con diferentes nombres, pero es más propia de la repostería (pues no necesita tiempo de fermentación porque reacciona durante la cocción). 

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