Sembramos, cosechamos, molemos y envasamos.



Somos un poco hippies y cuidamos desde el principio todo el proceso.

 

1. TRIGO DE CULTIVO PROPIO.
Trabajamos los campos. Abonamos si es necesario y compramos una semilla de pureza genética para sembrar en diciembre.

2. Aproximadamente después de 8 meses y cuando el tiempo lo permite (para no recogerlo mojado o muy húmedo), recogemos la cosecha. Extraemos el grano de trigo (la paja es ultilizada para hacer papel artesano, para animales y para la huerta).

3. Durante 3-4 semanas, dejamos secar el grano y lo limpiamos de impurezas, para almacenarlo y hacer la primera molienda.

4. Se muele en molino de piedra, y en varias ocasiones al año para ofrecer un producto más fresco y de mejor calidad.

5. Envasamos artesanalmente cada partida recién molida.

6. Comercializamos y distribuimos harina de aroma, color y sabor superiores a lo que nuestro paladar está acostumbrado (debido a la proliferación durante las últimas décadas de harinas refinadas, molidas en cilindros industriales y sin germen).

7. Respetamos los tiempos del suelo y su naturaleza descontaminada.

Utilizamos un molino tradicional de madera y piedra, como hacían nuestros abuelos. Se muele lentamente el grano íntegro, permitiendo que entren en juego los minerales de la propia piedra, obteniendo así resultados nutricionales muy superiores a los obtenidos en molinos de cilindros de procesos mecanizados.

Una alimentación basada en harinas de grano entero es una opción más sana y equilibrada. Es recomendable para dietas bajas en carbohidratos, y por su lenta absorción contribuye significativamente a la sensación de saciedad y una mejor salud intestinal.

El endospermo y el germen especialmente, son la mayor fuente de nutrientes. Moler el grano completo garantiza un resultado rico en ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales (potasio, fósforo, magnesio), y, sin embargo, el sector tiene por práctica separar el germen para obtener harinas blancas.

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1CONSERVACIÓN

Lo hacen con la intención de alargar la conservación del producto, pues el alto contenido graso del germen incide en la pronta oxidación y enranciamiento de la harina. Así las harinas artesanas tienen un tiempo de caducidad inferior a las harinas refinadas, motivo por el cual las variedades refinadas son elaboradas solo con el endospermo del grano y en consecuencia de color blanco.

Posteriormente y gracias al tamiz, obtenemos los elementos de forma separada : La harina, el salvado fino y el salvado grueso (la cáscara), con los que después elaboramos la gama de integrales.

Por eso almacenamos el trigo, hacemos varias moliendas al año y envasamos al momento, para ofrecer el producto más fresco posible.

Cabe mencionar que no es un molino de nuestra propiedad, es un molino de buena gente y entusiasta que comparte nuestra ilusión por un producto natural y de calidad.

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